miércoles, 24 de septiembre de 2008

Discutieron esa noche. Al despedirse tan sólo se dijeron un seco: "adiós".
Él colgó primero el teléfono, y ella sin saber muy bien porqué, se quedo al otro lado, esperando. Deseando con todas sus fuerzas que élvolviese a descolgar.
Y al cabo de unos segundos, él lo hizo. Dándose la oportunidad de decir y escuchar al unísono: "te quiero".

1 comentario:

m. dijo...

Es la hostia verte feliz...

Hablando mal y pronto.

Todo irá bien :)

P.D.: Ya estoy en Madrid ^^