Discutieron esa noche. Al despedirse tan sólo se dijeron un seco: "adiós".
Él colgó primero el teléfono, y ella sin saber muy bien porqué, se quedo al otro lado, esperando. Deseando con todas sus fuerzas que élvolviese a descolgar.
Y al cabo de unos segundos, él lo hizo. Dándose la oportunidad de decir y escuchar al unísono: "te quiero".
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1 comentario:
Es la hostia verte feliz...
Hablando mal y pronto.
Todo irá bien :)
P.D.: Ya estoy en Madrid ^^
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